"Con unas instalaciones
totalmente reformadas, LLAGAR EL QUESU abre sus puertas en Madrid, capital
gastronómica de Europa, en enero del 2021. Situado en el barrio
de Chamberí, en un edificio histórico construido en la
década de 1870, LLAGAR EL QUESU se configura como un nuevo referente
en carnes a la parrilla y cocina asturiana en la capital de España.
Con 700 metros cuadrados de instalaciones y capacidad para más
de 100 comensales, LLAGAR EL QUESU lleva al corazón de Madrid
lo mejor de la tradición culinaria de Asturias."
(Información extraída de su página
web)
Fundado en:
Enero de 2021 (en Asturias en 1931)
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 30,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: En el barrio de Chamberí donde
es muy difícil aparcar.
Las cañas: Las tomamos en la mesa del
restaurante. Fueron cuatro dobles de cerveza a 2,60 €. Pusieron
un platito con patatas inglesas.
Nombre: El LLagar del Quesu. En la lengua asturiana llagar
es el lugar donde se fabrica la sidra o la prensa para hacerla y quesu
es, naturalmente, queso. El nombre hace referencia a la comida asturiana,
que es la que se espera encontrar en el local.
Carta
en la web: Si.
Carta de
vinos en la web: Si.
Local: Situado en el barrio de Chamberí está ubicado
en un edificio de 1870 que ha sido reformado para la ocasión.
La Cofradía Club del Tragón estuvo en este local
en el año 1998, en la cena Nº 97,
cuando el restaurante se llamaba "La Tahona de Alburquerque".
Al entrar, enfrente, te encuentras con el bar y a la izquierda unas
escaleras que bajan al comedor. Es un comedor amplio que conecta
a mano derecha con las cocinas. Al fondo, a la izquierda hay otro
salón y de frente una estancia con forma circular en la
que estaba situado el
antiguo
horno y
que
ahora
se usa como ampliación del comedor. Nos pusieron cerca de
allí, en una mesa rectangular formada por tres cuadradas, con espacio
suficiente
para seis. La distancia con otras mesas era correcta. La decoración
tirando
a
rústica con
columnas y vigas simuladas de madera y con todo tipo de instrumentos
antiguos, de cocina, de labranza, herramientas, teléfonos,
planchas ... etc, colocados en las paredes pintadas de color claro.
La iluminación
correcta. El
suelo es de solería marrón clara distribuido en grandes
cuadros con bordes blancos. Las sillas son de madera almohadilladas.
La
mesa también de madera y no lleva mantel, tan solo unos
salvamanteles individuales de esterilla. Las servilletas de papel.
La
vajilla de losa blanca con platos redondos y fuentes rectangulares.
La cubertería
normal. Ponen copas para el vino y
para el agua. El restaurante estaba completo.
Comensales: Cinco, Raul, Antonio
de la Poza,
Antonio Arnáiz, Carlos y Antonio Ávila. Faltaron Ricardo
y Justo.
Pan: Lo dejan en el plato dispuesto para ello. Es una
barrita individual. Cobran seis en lugar de cinco,
a
1,30 € por
comensal.
Aperitivo:
No ponen.
Platos a compartir:
Pastel de cabracho: Las
traen en una bandeja grande. En el centro está la porción
del pastel, a un lado unas hojas de lechuga y al otro lado dos boles,
con salsa rosa
y mahonesa. Ponen rebanaditas de pan tostado para acompañarlo.
Estaba frío pero bueno. Se pidió media ración
a 7,00 €.
Chorizo criollo a la
brasa: Lo
traen en una bandeja blanca. Viene cortado en rodajas finas. Tiene
la forma y el color de la butifarra. Está bueno. Se
pidió una ración a 5,00 €.
Parrillada de verduras: Las
sirven en una fuente grande. Es una ración generosa compuesta
por rodajas de tomate, de berenjena, de calabacín, de cebolla,
porciones de pimientos rojos y verdes, dos espárragos blancos y dos
verdes y setas. Lo acompaña
un bol con sal gorda. Algunas de las verduras estaban quemadas. Muy
bueno en general. Se pidió una ración a 16,00 €.
Gambón a la plancha: Los
traen también en el mismo tipo de bandeja. Son diez gambones.
Ponen también unas hojas de lechuga y dos trozos de limón
además de un bol
con mahonesa. Estaban buenas pero un poco pasadas de plancha. Ponen
unas servilletas en sobre para limpiarte después las manos.
Se pidió una
ración a 20,00 €.
Chuletón de vaca
vieja a la parrilla: Te lo presentan antes de hacerlo. Luego
lo hacen a la parrilla. Viene en un recipiente metálico caliente,
cortado y con sal gorda por encima. Estaba tan bueno como escaso.
Acompañadolo traen un plato con patatas fritas y pimientos
del padrón.
Lo cobran a 45,00 € el
kilo. El que comimos pesaba 2 kg por lo que costó 90,00 €.
Postres:
Tocinillo de cielo: Lo
sirven en un plato hondo. Tiene forma de flan y va rociado indebidamente
por caramelo. Estaba muy bueno. Se pidió una a 5,50 €.
Arroz con leche: Lo sirven al
estilo asturiano, en un recipiente de barro con azúcar quemado por
encima. Entre bueno y muy bueno. Se pidieron
tres, cada uno a 5,50 €
Frisxuelos rellenos: Lo sirven
en un plato llano. Son parecidos a las filloas. Vienen dos de tamaño
generoso, en el plato. Postre abundante que estaban muy rico. Se pidió un
plato a 6,50 €.
Cafés
e infusiones:
Fueron cuatro cafés
a 1,50 € y una infusión de menta poleo a 1,50 €.
No ponen nada para acompañar.
Sidra y vino:
Sidra natural
Peñon: Sidra
natural de etiqueta verde, es la sidra tradicional de toda la vida (www.sidrapenon.com).
Sidra seca, con el carbónico natural de la fermentación
donde también adquiere una graduación alcohólica
del 6%. El proceso de embotellado se realiza cuando el producto
se encuentra en óptimas condiciones organolépticas
(visuales, olfativas y gustativas). Gustó. Nos bebimos
tres botellas, a 4,00 €.
Cojón
de gato 2019: Vino
tinto con D.O. Somontano. De la bodega de Vinos Divertidos,
(www.iberowine.es/vinos/vinos-divertidos).
Está elaborado
con uvas Merlot, Syrah y Cojón de Gato. Bueno.
Pedimos una botella. Su precio en la carta es de 18,70 €. El precio
aproximado de venta al público en una tienda es de 8,00 €,
por lo que el restaurante lo vende a más del doble del
precio de venta en un comercio.
Copas: Invitaron a chupitos de crema de ron.
Servicio: Correcto. La mesa de tamaño adecuado,
pero sin manteles y con servilletas de papel. Buena separación
entre mesas. Iluminación buena. Los camareros correctamente
uniformados con camisa blanca, pantalón negro y mandil rojo.
Descuentos: No
hubo.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas
ni las copas, el 82,2% corresponde a la comida y el
18,0% a la bebida.
La carta y la factura: Ambas contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe ser. Cobraron un pan de más.
Comentario final: Local grande con mesas de tamaño
adecuado y separadas suficientemente del resto. Decoración
popular con elementos tradicionales.
Iluminación
buena. La comida tradicional bien presentada y
elaborada, gustó bastante. No ponen manteles de tela y las
servilletas son de papel. Servicio
correcto. En factura y carta incluyen el I.V.A.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.